Señales de que ha habido un intento
- Arañazos o marcas metálicas alrededor del bombín que no recuerdas de antes
- El bombín gira más flojo o distinto de lo habitual, aunque la puerta siga cerrando
- Marcas de palanca en el marco o en el canto de la puerta
- Restos de virutas metálicas en el suelo, cerca de la cerradura
- La puerta cuesta más (o menos) cerrar de lo normal
Qué hacer primero
Si la puerta sigue cerrando con normalidad y no ha entrado nadie, no hay una urgencia inmediata, pero tampoco conviene dejarlo pasar: una cerradura que ha sido manipulada, aunque no haya cedido esta vez, puede haber quedado más débil y ceder la próxima. Haz fotos de las marcas antes de tocar nada, por si luego hacen falta para una denuncia o para el seguro.
Cuándo llamar a la policía y cuándo a un cerrajero
Si sospechas que ha habido un intento de entrada, lo primero es valorar si ha habido acceso real a la vivienda (aunque sea parcial) — en ese caso, es recomendable avisar a la policía antes de tocar nada, igual que harías tras un robo. Si la puerta no ha llegado a abrirse y solo quieres revisar el estado de la cerradura y reforzarla, ahí es donde entra un cerrajero: valoramos si el bombín ha quedado dañado, si conviene repararlo o cambiarlo, y qué mejoras tendrían sentido para que la próxima vez aguante más.
Cómo reforzar la puerta después
- Cambiar el bombín si ha quedado dañado o debilitado, aunque siga funcionando
- Instalar un escudo protector si el bombín queda expuesto
- Valorar una cerradura de alta seguridad si el sistema actual es antiguo
- Pedir una auditoría de seguridad si quieres una revisión completa de la puerta, no solo de la cerradura
Si no estás seguro de si las marcas que ves son un intento real o un desgaste normal, mándanos fotos por teléfono o llámanos y te ayudamos a valorarlo, sin compromiso.